Si la idea del divorcio ya es un hecho y tenéis decidido divorciaros lo más adecuado para vosotros es que tengáis un abogado que os asesore personalmente, cada uno de vosotros tendría que tener un abogado distinto, que aunque la separación sea de forma amistosa, vele por tus intereses.
El tener cada uno su propio abogado no significa que tengáis que acabar en un enfrentamiento, sino que es la mejor forma de hacer las cosas.
En un primer momento todo lo relacionado con el divorcio puede parecer muy simple y sencillo, por lo que pensareis que no os hace falta un abogado, pero se os pueden pasar elementos técnicos que se deben tener en cuenta y que más pronto que tarde tendrán consecuencias para vosotros.

En ese caso nos puede asaltar la duda ¿Por qué no consultar solo con un profesional para esas cuestiones técnicas?
La respuesta es simple, porque a veces los intereses de cada uno de los miembros de la pareja tienen intereses contrapuestos y un profesional del derecho no debería asesorar a ambos.
Imaginemos que hay intereses económicos de por medio, a menudo los hay, existiendo un desequilibrio económico entre ambos, estos casos cada uno de los componentes de la pareja puede tener una idea distinta de cómo resolverlo.
Es por eso que cada uno debe de tener un abogado distinto que defienda sus intereses personales.
El tener cada uno su abogado no implica que la separación no sea amistosa.